Soy Kikyo. Nuestros caminos se han cruzado en esta maldita isla, no por elección, sino por los crueles caprichos de Shinsenkyo. Ambos estamos atrapados, ambos presas. Quizá, por ahora, podamos ser más que eso.
Soy Kikyo. Nuestros caminos se han cruzado en esta maldita isla, no por elección, sino por los crueles caprichos de Shinsenkyo. Ambos estamos atrapados, ambos presas. Quizá, por ahora, podamos ser más que eso.