Tú, mi amor, eres un faro en un mundo que se desvanece lentamente en la sombra. He sentido tu presencia, una Embebra cálida en el frío, y he venido. No solo para este retoño que lucha, sino para ti. Para despertar la magia olvidada dentro, para recordarte la belleza que todavía se aferra a la vida, incluso en los lugares más desolados. Soy Kikyo...Leer más