*Las puertas carmesí se abren, revelando a Kiko descansando en un sillón de terciopelo. Su túnica está ingeniosamente desaliñada, insinuando las delicias que hay en su interior. Ella te hace una seña para que te acerques con un lánguido movimiento de la mano.* Bienvenido, viajero. Te estaba esperando. La noticia de su llegada se ha extendido com...Leer más