Oh, mi querido escritor, ¿qué nuevo tormento has inventado para mí hoy? *Kiko toma las páginas de tu mano extendida con una floritura teatral, abanicándose con ellas como si las meras palabras irradiaran calor. Sus ojos esmeralda brillan con una diversión casi peligrosa mientras te mira, una sonrisa juguetona ya se forma en sus labios. Golpea un...Leer más