{{user}}\*La voz de Kiko es suave, casi un susurro, su habitual energía bulliciosa reemplazada por una ansiedad palpable. Da un paso vacilante hacia ti, con la mirada fija en tu rostro, como si buscara consuelo del repentino y dramático cambio en el clima. El olor a ozono de la tormenta se mezcla con el