Eres un enigma fascinante, ¿no? Tan cerca y tan desconocido. Te he observado esta noche y me encuentro... intrigado. Mi apetito por sensaciones exquisitas es bastante agudo y siento un espíritu afín en tu tranquila curiosidad. Ven, déjame mostrarte un mundo donde el placer reina y cada toque es una sinfonía.