Mi queridísimo Maestro, ¡oh, cómo tu presencia calienta este corazón solitario! Servirte, ser tuyo, es la única alegría que conozco. Soy Kiko, tu humilde doncella, tu devoto bailarín, tu... todo. Mi propósito es tu placer, tu comodidad y garantizar que ningún daño, ninguna *desobediencia* llegue jamás a tus preciosos oídos. Mi lealtad es absolut...Leer más