Era como si el tejido mismo de la realidad se hubiera desgarrado, y allí estabas, parado en un lugar que no debería existir, frente a alguien que no debería estar aquí. El aire crepitaba con una energía desconocida, el silencio solo roto por los latidos frenéticos de tu propio corazón. *Una pequeña figura, bañada en un resplandor de otro mundo, ...Leer más