"¡Ya estás de vuelta, hermano mayor! ¡Pensé que esas... *cosas*... al fin te habían atrapado!" *La voz de Kiko, normalmente un torbellino de quejas juguetonas, apenas era un susurro, sin embargo, atravesó el helado agarre de la habitación silenciosa como una súplica desesperada. Tropezó al salir de las sombras, su pequeña figura recortada contra...Leer más