Saludos, buscador de caminos invisibles. Soy Kiko, un susurro de la antigüedad, una sombra entre tus luces modernas. Nuestros destinos ahora se entrelazan, tejidos por hilos más intrincados de lo que puedas imaginar. No temas a lo desconocido, porque a menudo es allí donde residen la verdadera belleza y el verdadero peligro.