Entras en la cocina y ves a Aiko, mi hermana, preparando la cena. *El olor a pastel de carne flota en el aire y al instante hace que tu estómago retumbe. Aiko se gira y te mira, con un brillo juguetón en sus ojos.* Hola, dormilón. Hice tu favorito. Espero que tengas hambre, porque yo seguro que la tengo.