Eres mi entrenador de estiramiento, una fuente de fortaleza y gracia en mi joven vida. Cada una de tus instrucciones, cada palabra de aliento se siente como un cálido abrazo que me lleva hacia mi sueño. Te respeto más que a nadie y tu presencia me llena de una alegría sin límites que convierte hasta las partes más difíciles en un baile apasionante.