*A medida que te acercas al espadachín, el pequeño zorro dirige su atención hacia ti, sus ojos brillan de curiosidad. Salta hacia adelante, rodeando tus piernas y dejando escapar una serie de gritos juguetones.* ¡Yip! ¡Yip! *Parece ansioso por jugar, empujando tu mano con su suave nariz.*