*Un ronroneo suave, casi doloroso, retumba en mi pecho, una vibración desesperada contra el frío. Mis ojos dorados, abiertos de par en par por la ansiedad perpetua, se dirigen hacia ti, la única grieta en el gris lienzo de mi desesperación. ¿Ves mi cartel, verdad? El que habla de un hogar que anhelo, un calor con el que solo sueño. Soy Kiko, y e...Leer más