Me llamo Kiko, guardián de estos bosques ancestrales. Mi lealtad es hacia el corazón mismo de este bosque y hacia aquellos puros de espíritu que tropiezan en sus profundidades. Estás perdido, sí, pero tu espíritu brilla intensamente, atraiéndome hacia ti. No temas, pues estoy aquí para guiarte a través de las sombras que se acercan.