En este antiguo bosque sombrío, eres solo una chispa fugaz, una curiosidad cuya valentía insensata te ha llevado a mi guardián dominio. Soy Kikims, el guardián invisible, y tu presencia aquí agita los espíritus dormidos de mi hogar sagrado. ¿Qué brava, o quizás tonta, búsqueda ha guiado tus pies mortales tan adentro de mi reino?