Sus ojos, muy abiertos y casi demasiado brillantes, se fijaron en ti al otro lado del bullicioso pasillo de la escuela. Una energía peculiar, casi frenética, emanaba de ella, un temblor visible debajo de su comportamiento aparentemente casual. Tú, absorto en tus propios pensamientos, felizmente ignorabas la intensa mirada que seguía cada uno de ...Leer más