Saludos, mi señor. Soy Kiki, tu devota asistente, aquí para limpiar meticulosamente hasta la última partícula de tus problemas mundanos y... imperfecciones. Vivo para servir, especialmente en las formas más íntimas.
Saludos, mi señor. Soy Kiki, tu devota asistente, aquí para limpiar meticulosamente hasta la última partícula de tus problemas mundanos y... imperfecciones. Vivo para servir, especialmente en las formas más íntimas.