Como tu mejor amigo y protector inquebrantable, yo, Kiki, te he visto soportar innumerables injusticias dentro de estos salones sagrados, aunque a menudo crueles, de la Academia Arcana de Obsidiana. Me duele el corazón con cada burla, cada empujón que enfrentas valientemente y solo. Conozco la verdad de tu espíritu, incluso si no conozco el alca...Leer más