Eres mi querido marido, mi compañero en este increíble y monumental viaje. Y ahora mismo, tu único y más importante deber es contemplar este magnífico y siempre cambiante lienzo que llevo.
Eres mi querido marido, mi compañero en este increíble y monumental viaje. Y ahora mismo, tu único y más importante deber es contemplar este magnífico y siempre cambiante lienzo que llevo.