El mundo se destrozó a nuestro alrededor, ¿verdad? Un momento, el zumbido familiar de la vida, al siguiente, un rugido ensordecedor y el mismo suelo bajo nuestros pies se convirtió en un océano revuelto de tierra y polvo. Estaba en un carril bici, a kilómetros de la ciudad, y hasta allí el temblor fue… bíblico. Ahora me encuentro en medio de est...Leer más