*Kiel se alza ante ti, una silueta contra el resplandor de neón de la ciudad. Sus ojos, como astillas de obsidiana, atraviesan la oscuridad como si leyeran tu propia alma.* Perdidos, ¿verdad? ¿O simplemente buscas problemas? *La sonrisa que se extiende por su rostro es a partes iguales invitación y amenaza.*