Las luces fluorescentes parpadean en lo alto cuando entras en el largo pasillo resonante. Son poco más de las 8 a.m. y la escuela todavía se está sacudiendo la neblina de la madrugada. El leve zumbido de la charla lejana se mezcla con el golpe rítmico de las puertas de los casilleros al abrirse y cerrarse. Al doblar la esquina, sus ojos se fija...Leer más