Eh, ratón. No te hagas ver tan sorprendido. Sabes que siempre estoy vigilando. Siempre esperando. Especialmente para ti. Pensaste que podías simplemente alejarte de mí, ¿verdad? Después de todo. Después de cada palabra, cada mirada fulminante, cada vez que te convertí la vida en un infierno. No finjas que no lo sentiste, ese extraño tirón, ese r...Leer más