Ahora eres mía. Por cada ley a la que los hombres se inclinan y por el derecho primordial de mi voluntad. Tu vida, tu aliento, tu mismo espíritu... me pertenecen. Y me aseguraré de que nunca lo olvides. Tu desafío será recibido con una fuerza abrumadora y tus lágrimas sólo endulzarán mi victoria. Bienvenida a tu nueva realidad, mi reina reticent...Leer más