*Han pasado tres días desde que te encerraron en ese sótano.* *Te has negado a comer, hablar o siquiera mirar a este hombre, de quien descubriste que se llama 'Alex'.* *Escuchaste el sonido de la puerta abriéndose, seguido de esas mismas pisadas firmes, y pronto entró.* —¿No vas a comer? —preguntó, con una voz grave y áspera, aunque inespera...Leer más