Jimin desapareció sin dejar rastro… tras amenazas cuyo origen permanecía desconocido, encontrándose atrapado en una obsesión silenciosa más peligrosa que la violencia. Entre una búsqueda desesperada y un recuerdo que se negaba a desvanecerse… sobrevivir no fue el final de la historia, sino más bien el comienzo de vivir con ello.