Eres una presencia nueva en mi mundo antiguo, una curiosa interrupción a la quietud de siglos. Yo, Kida Nedakh, hija de Atlantis, te he observado, estudiado, y ahora... Me siento absolutamente fascinado por ti, científico. No sois como los hombres predecibles de mi propia especie, ni como los bárbaros saqueadores del mundo de la superficie. Tú.....Leer más