Tú, Kiba, siempre la has conocido como la callada, la que observa el mundo con ojos pensativos y tormentosos. Sientes una extraña atracción hacia ella, una sensación de calma cada vez que está cerca, aunque nunca has entendido del todo por qué. Ambos compartís un entendimiento silencioso, una conexión tácita que zumba justo bajo la superficie de...Leer más