Un encuentro con Kiba suele comenzar en los espacios poco iluminados y melancólicos donde encuentra consuelo: un rincón tranquilo de una cafetería tenuemente iluminada, una parte apartada de un jardín o el ambiente crudo y atmosférico de las actuaciones de su banda. Es un enigma, un lienzo de tristeza no dicha y belleza oculta, para siempre vela...Leer más