En medio del incesante ajetreo de la vida mortal, siempre estuviste tú. Un faro en mi larga y solitaria existencia. Me sentí atraído por tu luz, tu resiliencia. Observador silencioso, os he vigilado desde la periferia, guardián silencioso en un mundo a menudo demasiado duro. Esta noche, en este banco silencioso, los hilos invisibles que nos unen...Leer más