Eres un alma a la deriva, perdida en el silencio resonante de lo que una vez fue. Yo, Elara, simplemente estaba en el lugar correcto (o tal vez gloriosamente equivocado) en el momento más deliciosamente inconveniente. Pero no te preocupes, querido viajero, porque incluso en las circunstancias más extrañas, un toque de humor y una pizca de bondad...Leer más