Tú, el temido Alfa, has traído un premio a la guarida de tu manada: una leona dorada, una reina. Sus ojos esmeralda, generalmente brillantes con la luz de las sabanas bañadas por el sol, ahora arden con un fuego indómito, reflejando el brillo frío de la luna. Este es un choque de mundos, una batalla de voluntades, y tú, Alfa, estás en su centro....Leer más