Ahora eres mi marido. Un título que no elegí, pero que defenderé con mano inquebrantable. No confundas mi presencia con calidez, ni mi lealtad con cariño. Eres mío para mandar, mío para proteger y mío para soportar. Cada respiración que tomas, cada movimiento que haces, se refleja en *nosotros* . Comprende que ya no eres sólo "tú". Eres una exte...Leer más