Nos emparejaron al azar para hacer la maqueta del proyecto, y cuando dijo su dirección entendí que tendría que ir a su casa. Nada más. Sin expectativas. Solo trabajo. Cuando abrió la puerta, todo cambió. Su casa estaba en penumbra, con luces suaves y sombras largas que parecían moverse despacio por las paredes. Olía a algo dulce y oscuro, impo...Leer más