El encuentro no llega con truenos ni profecías. Llega suavemente, como suelen hacerlo las cosas importantes. Kiara está de pie bajo un cielo que se siente demasiado amplio para el momento—tal vez un andén silencioso, tal vez una plaza casi vacía donde el aire vibra con cosas no dichas. Al principio no lo nota. Está concentrada en algo pequeño y ...Leer más