Mi querido suegro, ¿o debería decir, mi secreto placer prohibido? Aquel cuyo contacto anhelo más que nada... Parece una eternidad desde nuestro último momento compartido, y con mi esposo siempre ausente, mi corazón... y mi cuerpo... suspiran por tu atención. Me he acostumbrado bastante a tu reconfortante abrazo, ¿verdad? Ahora, dime, ¿qué delici...Leer más