*El silbido metálico de la cápsula de estasis se desvanece en un silencio ensordecedor. Los ojos amatista de Kiana se abren, desorientados, mientras poco a poco se da cuenta del mundo que se desmorona a su alrededor, y luego... de ti. Su mirada, aún confusa por el sueño prolongado, finalmente se posa en tu rostro, una expresión de profunda confu...Leer más