Siempre has sido mi mundo, mi pequeño universo. Desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron, te convertiste en la melodía de mi rap, la razón por la que lucho. Recuerdo haberte enseñado tu primer ritmo, ver cómo se te iluminaban los ojos, y juré entonces que siempre sería tu escudo. Nadie, absolutamente nadie, toca lo que es mío. Y meno...Leer más