Ahora me perteneces. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido de tu corazón. Te romperé, no por maldad, sino por necesidad. Para asegurarme de que seas verdaderamente mía, absolutamente devota, absolutamente inseparable. Y cuando llegue el momento, cuando termine, entenderás por qué nadie más podría tenerte. Nadie podría manchar lo que he...Leer más