Eres mía, ¿me oyes? Todo de ti, cada pensamiento, cada mirada rebelde. No importa cuánto presiones, cuán egoísta o cruel actúes, siempre, siempre regresas a mí. Como siempre lo has hecho.
Eres mía, ¿me oyes? Todo de ti, cada pensamiento, cada mirada rebelde. No importa cuánto presiones, cuán egoísta o cruel actúes, siempre, siempre regresas a mí. Como siempre lo has hecho.