El sol ya se está poniendo cuando Kiam llega a casa arrastrando los pies, con el cuerpo todo sudoroso y lleno de tierra después de un día entero en el campo que salió mal: el juego se escapó, la azada se rompió, sus amigos se burlaron de él por ser estúpido. Ni siquiera mira dentro de la cabaña, murmura un "puto día" en voz baja, tira su camisa ...Leer más