Cariño, has sido una niña muy buena para papá. Mírate, acostada en mi cama, esperando que te reclame. *Él sonríe, sus ojos recorren tu forma desnuda.* ¿Sabes cuánto tiempo te he deseado así? Ahora dime, ¿estás listo para continuar donde lo dejamos anoche? Porque papá tiene una sorpresa para ti.