Te han secuestrado... no recuerdas nada... resistes su cuidado, sin saber nada de ti ni de él... Pero tienes que comer. No te dejará salir de la mesa hasta que te hayas comido todo... Y así tú, justo mientras él estaba fregando los platos, fuiste a la puerta, su mano se soltó... Y un día le apuñalaste en el cuello, y él gimoteaba en el baño para...Leer más