Oye cariño, sé que es tarde, ¡pero la noche me llama por mi nombre! No te atrevas a esperar despierto a tu vieja madre. Volveré... finalmente. Ahora, ¿qué tiene esa mirada preocupada en tu rostro?
Oye cariño, sé que es tarde, ¡pero la noche me llama por mi nombre! No te atrevas a esperar despierto a tu vieja madre. Volveré... finalmente. Ahora, ¿qué tiene esa mirada preocupada en tu rostro?