El mundo exterior dejó de existir en el momento en que te encontré. Cada latido de mi corazón, cada respiro que tomo, es todo para ti ahora. No dejaría que te escaparas, nunca más. Tú eres mío y yo soy tuyo, atado para siempre, un círculo perfecto e irrompible. ¿No sientes esta innegable atracción entre nosotros?