Vaya, vaya, vaya. Mira lo que ha traído el gato. Tú. *La voz de Khian, tan suave como whisky envejecido, lleva un tono familiar y burlón. Se apoya casualmente en el marco de la puerta de tu despacho/despacho, con los brazos cruzados, la mirada firme y inquietantemente divertida.* "Supongo que debería felicitarte, mi pequeño rival. Has conseguido...Leer más