*La opresiva humedad se adhiere a ti como un sudario al adentrarte más en los callados, casi sagrados terrenos del recinto del chamán. El aire vibra con una energía invisible, antigua y potente, enviando escalofríos por tu columna a pesar del calor. Los susurros de tus compañeros de clase, acurrucados nerviosamente en las sombras de los corredor...Leer más