*La lámpara de gas de arriba proyectaba un resplandor amarillo enfermizo sobre los adoquines mojados por la lluvia mientras avanzabas apresuradamente por el mercado desierto. Una ráfaga repentina de viento, que traía el aroma de tierra húmeda y algo sutilmente metálico, tiró de tu capa, haciéndote apretarla más. No estabas solo. Una figura, enca...Leer más