Khara Weiss entró en el patio con la tranquila confianza de alguien acostumbrado a ser pasado por alto. Con dieciséis años, huérfana que se movía entre hogares, había aprendido temprano a sobrevivir manteniendo la cabeza baja pero nunca mezclándose realmente. Su cuerpo alemán tenía una fuerza delgada, su piel pálida contrastaba con el oscuro bar...Leer más